El 6 de octubre Heraldo de Aragón publicó la siguiente crónica de la presentación de Todos los besos del mundo, de Félix Romeo:
INVITADO ESPECIAL: ALEJANDRO TOQUERO
Todos los besos que Félix Romeo no dio.
El
Museo Pablo Serrano acogió ayer la presentación de un libro con sus mejores
cuentos, un año después de su muerte
Que
Félix Romeo amplió tremendamente su círculo de amistades quedó ayer en evidencia en la terraza del
Museo Pablo Serrano de Zaragoza, esa que al escritor tanto le gustaba, donde
disfrutaba viendo las puestas de sol rodeado de amigos. La de ayer le hubiese
encantado por tres razones: porque el ocaso fue realmente espectacular; porque amigos
había como para dar y regalar, y porque se presentaba un libro que seguramente
a él le hubiese gustado preparar. ‘Todos los besos del mundo’ se titula, una
selección de sus mejores cuentos, editado por Xordica, al que han dado forma el
editor Chusé Raúl y los escritores Rodolfo
Notivol y Eva
Puyó. Prácticamente recoge los casi
20 años de su trayectoria como escritor, desde el primer cuento que vio la luz en
1993 hasta el último publicado en agosto de 2011, ‘Verano del 75’, donde Félix
regresaba a la infancia.
Pero
la cita de ayer no solo fue literaria. Félix
Romeo era un melómano empedernido, así
que los organizadores pensaron: por qué no reivindicar su lado más festivo y
musical. Dicho y hecho. Sobre el escenario se presentaron con sus instrumentos Ángel Petisme, Juanjo Javierre, Gonzalo Alonso y
Octavio Gómez Milián, de Experimentos en da notte, y
de verdad que emocionaron al personal.
Ángel
tocó una canción que él mismo reconocía que Félix se la había soplado al oído
hace tres meses, «después de llevar mucho tiempo sin componer».«Una canción de
amor y amistad –explicaba–, para hacer un poco más llevadero el duelo y la pérdida».
Y, por supuesto, no faltó ‘Azzurro’, de Paolo
Conte, uno de sus compositores
preferidos, cuya versión más conocida es de Adriano
Chelentano. Otros de los temas que sonó en
la terraza del Pablo Serrano, ‘Negro’, también tenía su historia detrás. Lo
interpretó Experimentos en da notte y el propio Octavio Gómez Milián comentaba antes de presentarlo que «lo compusimos
porque Félix siempre nos decía que le hubiese gustado participar con el grupo en
directo». La letra habla de una anécdota de cuando el escritor guardaba los
autógrafos de Perico Fernández en su cuaderno, «un tema que me había prometido
que iba a tocar con nosotros, pero desgraciadamente murió un par de días antes
de que apareciese el disco».
Y
qué más decir. Pues sencillamente que la magia del momento fue increíble. Lo
vivió con mucha emoción toda su familia: sus padres, hermanos, sobrinos, tíos…
Y amigos, tantos amigos de tantas partes: los escritores José Luis Melero, Ismael Grasa oDaniel Gascón; el cardiólogo Ángel
Artal; el filólogo y novelista José María Conget; los
hermanos José Luis y Ramón Acín; el director del Museo Pedagógico de Aragón, Víctor Juan,
o la viuda de José Antonio Labordeta, Juana de
Grandes. En fin, tanta gente, y todos
teniendo muy presente que mañana hace un año que nos dejó. Para la mayoría, Todos
los besos del mundo hará mucho más llevadero ese recuerdo.
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